Washington, D.C. | 6 de agosto de 2025 — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles un decreto que impone un nuevo arancel del 25% a los productos importados desde India, en represalia por la continuidad de sus compras de petróleo ruso. La medida, anunciada por la Casa Blanca, se suma a otra tarifa previa del 25% que entrará en vigor este jueves, elevando al 50% la carga arancelaria total para ciertos productos indios.
La nueva disposición aduanera entrará en vigor dentro de 21 días, dando margen para posibles negociaciones entre Washington, Nueva Delhi y Moscú. Sin embargo, la administración estadounidense aclaró que sectores estratégicos como la industria farmacéutica y electrónica quedarán temporalmente exentos de esta tarifa adicional.
Presión económica por la guerra en Ucrania
La decisión se enmarca en el esfuerzo del gobierno estadounidense por limitar las fuentes de financiamiento del Kremlin para su guerra en Ucrania. El decreto presidencial califica la invasión rusa como una «amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos», y sostiene que los aranceles son parte de una respuesta integral a esa amenaza.
«Estimo que imponer aranceles, además de las otras medidas tomadas para responder a la emergencia nacional, será más eficaz para gestionar esta amenaza», señala Trump en el texto oficial.
India defiende su postura energética
India, que en 2024 compró el 36% de su petróleo a Rusia —según cifras del Ministerio de Comercio indio—, ha defendido su estrategia energética ante las críticas occidentales. Nueva Delhi sostiene que sus tradicionales proveedores de crudo fueron redirigidos a Europa tras el estallido del conflicto, lo que obligó al país a diversificar sus fuentes y asegurar energía a precios accesibles para su población.
Antes del inicio de la guerra en Ucrania, el petróleo ruso representaba apenas el 2% de las importaciones indias.
Tensión en crecimiento
Esta nueva medida podría tensar aún más las relaciones entre Washington y Nueva Delhi, dos socios estratégicos que en los últimos años han buscado fortalecer lazos en áreas como defensa, tecnología e inversión. La imposición de aranceles podría tener efectos colaterales en las cadenas de suministro y en el comercio bilateral, especialmente en sectores donde India es un proveedor clave para Estados Unidos.
Por el momento, no ha habido una reacción oficial por parte del gobierno indio.